En julio de 2005 disfrutamos con nuestros 2 hijos de este excelente hotel. Bonitas habitaciones, amoblado al estilo clásico, deliciosos jardines con piscinas dentro y afuera. Una pena que no hay una piscina infantil. El desayuno es delicioso y bien surtido y servido en el ala clásica del palacio. El pabellón del jardín es agradable para un entremés a media tarde. Si vienes en coche (lo que es aconsejable porque el hotel está a 10 minutos del centro), lo guardan el el parking, lo que te dá seguridad. Un lujoso hotel, justo a fuera del centro con un servicio excelente.