21/12/2010
He reservado este hotel por los comentarios que leí aquí. Primera impresión: hotel acogedor, situado en un barrio precioso y tranquilo. En metro se llega muy bien al hotel. Personal muy amable. Habitaciones bonitas, típicamente inglesas, pero anticuadas. Una de las camas estaba torcida ( una pata de la cama estaba rota y lo habían reparado de forma regular), el agua de la ducha iba de fría a caliente todo el tiempo, la tele solo tenía cinco canles ( y además se veían mal) y el jacuzzi tampoco funcionó. El desayuno "continental" pobretón consistía de tostadas, mermelada, mantequilla, un mini croissant, muesli, leche, zumo de naranja, café/thé en 2 tipos de fruta. No había ni queso, ni jamón. ni huevos, etc. Lo podías pedir, pero tenías que pagar extra. Una pena, prefiero pagar de antemano 10 euros p.p. al día extra para tener entonces un bufé desayuno caliente con más variedad, que tener que pagarlo luego en el sitio por cada cosa. Yo no vuelvo aquí.