16/07/2009
El viaje más grandioso jamás imaginado! Un pueblo amable y acogedor, una cultura cautivadora, una gastronomía deliciosamente exquisita y unas playas inigualables. Parques naturales increibles, si haces un viaje en catamarán observaras a la fauna marina de la isla en su máximo apogeo, por ejemplo, los dóciles delfines. Todos los restaurantes alimentan sus sentidos con productos propio del archipiélago, tal como lo son, las papas arrugadas con mojo "picón" o el exquisito queso de cabras. El casco antiguo es una maravilla arquitectonica única, y la zona comercial de Triana una zona espléndida para disfrutar de un helado bajo las temepraturas tropicales que se mantienen durante todo el año. En definitiva, el año que viene, sin duda, regreso.